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¿Se puede enseñar a escribir literatura?


Claudia Cortalezzi 
Revista Catalejo, marzo de 2014


Contar una historia y hacerlo con calidad literaria no es tarea sencilla; se necesita conocer la técnica. Con técnica me refiero a los recursos que funcionan como motores dentro de la novela o el cuento.
Por ejemplo, reconocer y saber combinar los diferentes tipos de discursos: directo, indirecto, indirecto libre y directo libre. Distinguir cómo y cuándo usar un flashback o un racconto. Dónde conviene dejar un cliffhanger y en qué momento del texto recogerlo. Cómo aplicar las figuras literarias. Aprender a manejar los puntos de vista.
También debemos conocer al dedillo el uso correcto de los signos de puntuación y los guiones de diálogos. Y no olvidar que los diálogos deben tener un fondo físico, para que los personajes no estén en el aire.

Leer el artículo completo en:

Flashback

En toda ficción debemos dejar la impresión de que la historia está sucediendo ahora. 
Pero si necesitamos insertar un recuerdo, debemos saber cómo hacerlo.

El arte de escribir flashbacks es que no se noten. 



Existen dos formas de inserción de recuerdos: 

1) Flashback
2) Raconto



Si tenés esta o alguna otra duda sobre cómo manejar el lenguaje escrito, podés consultarme.
Muchas gracias.

Cómo contar un cuento



Una historia no es solo lo que se cuenta, es muy importante cómo se cuenta.
Si su contenido es un cliché, también lo será la forma de contarlo.
Si es un drama, tenemos que adecuar el lenguaje a lo que les pasa a los personajes.
La forma siempre se basa en el contexto.

Diálogos: comillas o guiones



« »
“ ”
‘ ’ 
-
—

Acostumbrados a leer traducciones, llega un momento en que no sabemos cuál es la forma correcta de plasmar un díalogo. 
¿El díalogo se debe escribir igual en un idioma que en otro?
Si tenés esta o alguna otra duda, podés consultarme.

Muchas gracias. 

¡No a la decadencia!

Lo dijo Aristóteles hace dos mil trescientos años: si la narración va mal, el resultado es la decadencia.






La mala narrativa se ve obligada a sustiruir la naturaleza con trucos. En el afan de llenar páginas, muchas veces sucede que el autor primerizo —sin experiencia— olvida lo fundamental: olvida que está contando una historia. Y que se la cuenta a alguien, y que ese alguien debe interesarse en ella. 
Recordemos que el lector tiene la última palabra. Es él quien decide si sigue leyendo o cierra el libro, se calza las zapatillas y sale a correr por el parque. 
Últimamente me he enfrentado a historias endebles, con personajes histriónicos, grotescos. Personajes vacíos que apenas alcanzan a esbozar una pseudohistoria, donde suceden cosas porque sí, donde hay situaciones que no se acoplan al argumento que se está narrando, y quedan como cabos sueltos distrayendo al lector sin ningún objetivo concreto.
Tengamos en cuenta por qué vale la pena corregir un libro antes de llevarlo a la imprenta o al editor: los escritores capaces de narrar una historia de calidad tienen un amplio mercado.

Consejos


Del libro Atreverse a corregir, de Marcelo di Marco y Nomi Pendzik:

“Una de las cosas que ha demorado mi trabajo ha sido la preocupación de corregir el vicio más acentuado de la ficción latinoamericana: la frondosidad retórica. Escribir ampulosamente es bastante fácil; además, tramposo: casi siempre se hace para disimular con palabrerías las deficiencias del relato. Lo que en realidad tiene mérito, aunque por lo mismo cuesta trabajo, es contar de una manera directa, clara y concisa. Así no hay modo ni tiempo de hacer trampas.”


Gabriel García Márquez

 


“Es feo en arte todo lo que es falso, todo lo que es artificial, todo lo que aspira a ser bonito o hermoso en vez de ser expresivo, todo lo que es travieso y preciosista, todo lo que sonríe sin motivo, todo lo que se acicala sin razón, todo lo que se arquea o se cuadra sin causa, todo lo que carece de alma y de verdad, todo lo que no es más que apariencia, todo lo que miente.” 


Auguste Rodin




“Buenas son letras para dar en todo luz.”

Santa Teresa de Ávila 


*Ver el canal TC&C en YouTube

Puse un gerundio, ¡qué lío! ¿Lo saco o lo dejo?

Usos correctos del gerundio:


Cuando indica una acción simultámea del mismo sujeto de la oración: entró sonriendo.

Actúa como adjetivo modificando al verbo: salió apurado.

Enuncia una acción colateral a la del verbo principal: viendo el desastre, corrió.

Con verbos de percepcióno comprensión: vio a las mujeres tomando el té.

Para seguir leyendo:
"¿Qué cuento y cómo lo cuento?"
¿Debo usar guiones o comillas?

Cosas de escritores

¿Cuántas veces nos preguntamos si lo que escribimos es un cuento o no, si el lector entenderá lo que quisimos decir?
Y cuántas veces nos hacemos otras preguntas:

En este taller vas a encontrar todas las respuestas.
Porque este es un taller de enseñanza de escritura literaria para principiantes y avanzados.
Vemos recursos literarios y tipos de discursos. Y corregimos la parte estructural y de estilo de acuerdo a cada contexto. Siempre respetando la voz del autor.



Una buena opción es el taller virtual (por mail)

inagen: http://www.sxc.hu


Escribime a cortalezziclaudia@gmail.com, y te cuento cómo funciona.
Claudia Cortalezzi

¿Cómo transformar una idea cotidiana en algo mucho más atractivo para el lector?

Muchas veces oímos una anécdota —o simplemente se nos ocurre una idea para escribir un cuento— y nos parece pequeña, entonces la descartamos y nos quedamos vacíos. Porque eso que estaba ahí —nos decimos—, eso bien trabajado podría haber funcionado como un cuento.
Pero... no sabíamos por dónde buscarle la vuelta para que funcionase.

Sin conflicto, no hay cuento.
Yo, normalmente, digo en los talleres que cuando tenemos una anéctota —algo que nos cuentan y, vaya uno a saber por qué, nos deja pensando— hay que buscarle otra historia para que genere un conflicto. Después cruzar ambas historias y ver qué pasa.




Les dejo un fragmento teórico, que puede servir para ver por dónde buscar.

"El rey murió y luego murió la reina" es una historia.
"El rey murió y la reina murió de pena" es una trama.
"La reina murió, nadie sabía por qué, hasta que se descubrió que fue de pena por la muerte del rey" es una trama con misterio, un enunciado que admite un desarrollo mayor.

Aspectos de la novela, de E. M. Forster

Taller a distancia

foto: http://morguefile.com/

Este es un taller de enseñanza de escritura.

Vemos los distintos tipos de discursos y sus usos. Discurso directo, indirecto e indirecto libre.

Lo importante es lograr que el texto atrape al lector. Y, para eso, buscaremos mostrar lo que pasa más que contar lo que pasa. La idea es aprovechar los recursos para crear un cuento o una novela.


Método de corrección:

Se lee el texto completo.

Primero se ve si tiene valor literario —si es cuento o no—. Si hay cuento, se pasa a la corrección de estilo. Si no hay cuento, hay que trabajar en la parte estructural: se plantean las modificaciones posibles para que el texto se convierta en un cuento.

Después se corrige el estilo, párrafo por párrafo, hasta que el texto quede perfecto para presentar en concursos o donde sea.



Importante: las correccionesde estilo se hacen SIEMPRE respetando la voz de cada autor.

Podés escribirme a coralezziclaudia@gmail.com


El narrador

En narrativa contamos con diferentes voces: la de los personajes, que comunican lo que quieren decir a través del diálogo. Y con otra voz, una que va guiando al lector, contándole qué hacen y qué piensan esos personajes. Esa voz es el narrador.




El narrador puede contar la historia desde uno de los personajes, sea o no el protagonista de la historia; puede contar desde afuera de la escena, o puede contar desde varios puntos de vista.
Existen diferentes narradores: neutro, protagonista, testigo, omnisciente, cuasi-omnisciente y suprasciente.

¿Cuándo debemos usar uno o el otro?
El contexto nos dirá cuál de todos los narradores necesitamos.

Mecanismo de relojería




Contar una historia implica causalidad. Contar algo significa establecer una cadena causal de acontecimientos, donde necesariamente deben atenderse las leyes de tensión, equilibrio, clímax, expectativa y desenlace. En el terreno de la literatura, muchos teóricos consideran que un cuento funciona como un complejo y riguroso mecanismo de relojería, donde cada una de sus partes resulta fundamental para que el resultado total sea óptimo.

Taller Claudia Cortalezzi

Mirar desde el personaje



Arturo Pérez Reverte, en un artículo titulado "El punto de vista", habla sobre cómo ve del mundo cada pesronaje. Dice que no es lo mismo ver el mundo cuando uno mide 1,60 que cuando mide 1,85. Si el personaje es una mujer fea o muy bella, y da también otros ejemplos.
Lo que quiere mostrarnos es que nuestra imaginación no siempre es suficiente, que debemos alimentarla con el material adecuado: situarnos en el lugar donde se sitúan los personajes y mirar desde su mirada.


No hay recetas mágicas

 Hablando del cuento...

Escribir un cuento no es cuestión de magia. Así como a la hora de ponernos a cocinar una nueva receta buscamos un libro de cocina o indagamos en la Web para ver cómo se hace, así como al sentarnos por primera vez frente a un aparato electrónico aprendemos cómo se usa, para escribir un cuento necesitamos conocer la técnica.




Dice Juan Bosch: 

"A menos que se trate de un caso excepcional, un buen escritor de cuentos tarda años en dominar la técnica del género, y la técnica se adquiere con la práctica más que con el estudio. Pero nunca debe olvidarse que el género tiene una técnica y que esta debe conocerse a fondo".


El trabajo terminado

¿Cómo saber si un trabajo literario está completo —terminado—, si es lo que el autor se ha propuesto hacer? 
¿Con qué argumentos cuenta para defenderlo?



No le tengas miedo a las correcciónes, harán que tu talento se luzca.

Para lograr la autocorrección se necesita del conocimiento de la lengua, y también del conocimiento de "lo literario". Saber cuáles son las herramientas que deberá usar en cada caso, de acuerdo a cada contexto.
Se debe aprender a leer el trabajo propio. Además, se puede dar a leer el texto a alguien que no lo conozca, y aceptar las críticas. Porque aceptar críticas es un excelente entrenamiento para lograr la autocrítica.
Llegará un momento en que el autor novato podrá corregirse a sí mismo, y saber fehacientemente que el trabajo está bien hecho.